miércoles, 18 de junio de 2008

A golpe de miércoles...

Tarde de cañitas... Aquí ya hace calor, y no sé si es por no trabajar por la tarde, o porque poco a poco esto se empieza a normalizar, pero estoy resurgiendo de mis cenizas. Hasta ahora me he preocupado más de otras cosas, pero ya va siendo hora de conocer los entresijos del barrio ¿no?

Cuanto más lo conozco, más me gusta. Tenemos un poquito de todo condensado en unas cuantas calles, y la verdad es que hay muy buen ambiente. Gente de todo tipo corriendo, como no va a ser menos, de un lado para otro... Pero eso sí, llega la tarde y las terrazas se llenan de gente charlando mientras comparten una cerveza.

El otro fin de semana estuvieron por aquí Isaac y Mofli, dándolo todo. El viernes, después de catar el licor café de Carballiño que apareció por sorpresa en casa, bajamos a dar una vuelta por Malasaña. Creo que por fin puedo decir que estoy encontrando mi sitio...

Mención de honor al concierto de Extremoduro, que después de la dura entrada al estadio, no defraudó. Allí estábamos, un grupo de nostálgicos escuchando Jesucristo García, y puedo decir que miente el que diga que no se le cayó un lagrimón...

Al final el fin de semana fue breve, pero valió la pena. Domingo de recuperación, y otra vez lunes. Si alguien en Coruña se aburre, ya no trabajo por las tardes...

Para algunos la vida es galopar un camino
empedrado de horas minutos y segundos,
y yo, más humilde soy, y sólo quiero
que la ola que surge del último suspiro
de un segundo, me transporte mecido hasta el siguiente...

martes, 10 de junio de 2008

Increíble

La Unión Europea, en pro de los derechos y las libertades de las personas, ha decidido aumentar la jornada laboral máxima a 65 horas semanales...No sé si ponerme a gritar de indignación o mudarme a una cueva en algún lugar perdido.

Primeras noticias, y caos mental. La medida, que aún tiene que ser aprobada en una segunda ronda con el Parlamento Europeo es, según el PP, que siempre se ha caracterizado por mirar por el bien de la clase obrera, "para 'situaciones minoritarias' relacionadas con el cómputo de las horas de la las guardias médicas y que 'no obliga y lo pone en un ámbito voluntario'".

España decidió abstenerse, así que supuestamente aquí no se va aplicar, pero el tiempo lo dirá, solo nos queda rezar para que no nos invadan las gaviotas...Qué mejor para un empresario que poder seguir explotando a sus empleados dentro de la legalidad, eso sí, sin gastarse ni un duro más de lo que toca.

Y nosotros, mientras tanto, buscando momentos para estar con la familia, o con los amigos, o simplemente, para relajarnos y desconectar del trabajo. Pues ya podemos ir aprovechando, porque a mí no me salen las cuentas...

domingo, 1 de junio de 2008

Estamos en todas partes...

Acabo de llegar de una cena...una cena que habría sido una de tantas, si no fuera porque se ha despertado en mi ese gen galaico que todos llevamos dentro. Vamos, que he cenado pimientos de padrón, lacón, tortilla, y lo último, y no por ello menos importante, el oro negro...el licor café! (os podéis imaginar que cuando llegó la botella ¡me cayó un lagrimón!)

La morriña existe...es como las meigas, nadie puede demostrarlo ¡pero habelas hailas!Nos juntamos diez gallegos, cada uno de su padre y de su madre, y como no podía ser menos, nos fuimos a cenar algo. Llegar a un sitio y que los vasos que hay en la mesa sean de Estrella Galicia, os puede parecer una tontería, pero lejos de casiña...¡te llega!

Ahí está la sección Villa dando duro, como no podía ser menos, pero bueno, los últimos que llegamos vamos lentos pero seguros. Que no se está nada mal por aquí...

Lo más gracioso es que el único cartel que había en el bar era de lo más enxebre: "Prohibido cantar". Que la primera reacción fué de risas, pero luego nos paramos a pensar en un grupo de gallegos con barra libre de comida y bebida...y nos dimos cuenta de que hay ciertas cosas que son necesarias. Decidimos dejar el Ondiñas veñen para otro día.

Y hablando de morriña musical, el concierto de Extremo promete, así que ya veremos cómo va la cosa, pero por aquí estamos calentando ya.

Licor do negro café, que me tumbas, que me matas
licor do negro café, fasme andar a catro patas...